jueves, 30 de noviembre de 2017

SCHREMSER BIO ROGGEN

Hace años cuando me tomaba más en serio mi colección de etiquetas de cerveza compré esta Schremser Bio Roggen, como muchas otras, para conseguir esa etiqueta que no tenía. Al probarla, descubrí una cerveza tosca que me llamó la atención, de hecho, se convirtió en una de esas cervezas con las que siempre volvía de mis viajes por Europa. 

Sin embargo, los gustos cambian y por suerte el panorama cervecero actual nos muestra infinitas posibilidades que hace años no teníamos. Quizás por ello, esta última vez que la encontré en un supermercado austriaco la compré por inercia y con cierta desgana, posiblemente la próxima vez no lo haga, así que es el momento de rendirle un pequeño homenaje en forma de post... ahora o quizás nunca.


PROHIBICION, OLVIDO Y RECUPERACION

Esta Schremser Bio Roggen parte de una receta tradicional austriaca que era habitual en la zona de Schrems hasta el siglo XV. Prohibida y olvidada a causa de la famosa Reinheitsgebot esa “ley de pureza” que tan flaco favor hizo a la evolución de la cerveza en Europa y cuya principal motivación, no olvidemos, no fue la calidad y estandarización del producto y si el monopolio de la cebada que en aquel tiempo poseía Guillermo IV de Baviera.

Dejando reseñas históricas a un lado, la receta fue recuperada por Brauerei Schrems quién la adaptó creando una cerveza que ha tenido y sigue teniendo muchos seguidores, obviamente sobre todo en Austria. 


DESCRIPCION

Lo primero que debemos decir es que esta cerveza la podemos incluir dentro de las Roggenbier, estilo tradicional alemán caracterizado por el uso de malta de centeno, para los amantes de una nomenclatura más actual sería una “German Wheat/Rye Beer”. Posee 5,2% de contenido alcohólico y sus ingredientes han sido producidos orgánicamente.

Nota: Para beberla en esta ocasión he optado por una jarra Seidel de flauta (alargada y estrecha), en realidad creo que para esta cerveza podría ser igualmente válido un vaso de pinta o un vaso de larger… o una jarra Stein por eso de ambientarse a la hora de beber un estilo germánico.

Centrándonos en la cerveza, es de color ámbar tirando a rojizo, apariencia nebulosa, casi turbia.  Buena capa de espuma blanca, cremosa y densa con buena permanencia. De hecho, el aspecto de esta cerveza es perfecto y la hace muy apetecible.

El aroma es predominantemente dulce a malta, los cereales son los protagonistas en el aroma y solo una leve nota ácida proveniente del centeno. Levemente se nota la levadura y los lúpulos, sin casi ningún tipo de protagonismo en el aroma.

En el sabor lo primero que detectamos es un amargor seco, que ya indican que no es una cerveza fácil, no es que sea muy amarga, pero quizás ya no estemos muy acostumbrados a este perfil. El centeno da unas notas tostadas muy particulares. Por medio van desplegándose una serie de matices dulces, afrutados. Los cereales bien presentes y como resultado cierta acidez. En boca tiene buen cuerpo, es tosca y áspera personalmente me evocan a cervezas de otra época, pero también sabrosa y picante. Finalmente el amargor vuelve a ser dominante en un regusto largo y seco.


CONCLUSIONES

Había que hablar de ella, la primera conclusión que saco es que quizás la receta obedece a un perfil de cerveza ya "anticuado". Es una cerveza ruda y tosca, aunque seguro que no tanto como aquella receta original que se bebía antes del siglo XV en la región de Schrems.

Teniendo en cuenta lo anterior, entiendo perfectamente que si algún día la bebéis quizás inicialmente os parezca una cerveza sin atractivo ninguno, es fácil pasar por alto su complejidad y sutileza, a pesar de su carácter rudo, con la que van apareciendo los matices. Desde aquí os la recomiendo.


Valoración de El Baúl de las Cervezas: 7,5/10



Ficha Técnica:
Fabricante:
 Brauerei Schrems.
Elaborada en:
 Schrems (Austria).
Estilo:
 Roggenbier.
Color:
 Ámbar.
Alcohol:
 5,2% Alc.
IBUs:
 N/A
Temperatura:
 10º-12ºC.
Servir en:
 Seidel/Stein




miércoles, 22 de noviembre de 2017

UN LUGAR PARA TU BODEGA (I)

Estoy seguro que si os hiciera la pregunta de ¿cómo debería ser el lugar perfecto donde dejar envejecer nuestras cervezas, el 90% contestaría “un lugar fresco y oscuro”… una respuesta más que satisfactoria. Aun así, considero tratar este tema de una importancia vital, ya que gastamos mucho dinero en cervezas que pretendemos envejecer y sería una pena pasar por alto algunos aspectos que pueden echarlas a perder.

En este primer post haremos un repaso a lo que dicen otros autores que he leído y consultado en mi proceso de perfeccionamiento en el “arte” de envejecer cervezas, para posteriormente en futuros post comentar como he abordado el problema y que soluciones he encontrado a los retos de buscar un lugar para envejecer mis cervezas.

El enfoque tradicional a la hora de buscar una ubicación para nuestra bodega está basado en mantener a nuestras cervezas alejadas de sus enemigos naturales: temperatura, exposición a la luz y aire. En relación a este último, se suele tener en cuenta la humedad como otro factor a considerar.

La temperatura y el calor en particular es el principal factor que va a determinar donde situar nuestra bodega. Si bien, temperaturas demasiado bajas tampoco son recomendables, ya que detienen el proceso de evolución de nuestras cervezas.

Distinta bibliografía y foros especializados arrojan opiniones muy diversas acerca de cuál es la temperatura óptima para que las cervezas envejezcan y evolucionen adecuadamente. Muchos de los estudios derivan del vino, lo cual nos puede dar una idea, pero no son totalmente trasladables a nuestro caso.

Se suele hablar de intervalos de temperaturas y como realidad “casi absoluta” y bastante generalizada se indica la temperatura de fermentación de la cerveza como límite superior de estos intervalos, lo cual implica no superar los 12ºC en lagers y unos 22-23ºC en el caso de las ales. Tiene su lógica, ya que a estas temperaturas desencadenaríamos una nueva fermentación, en el caso de cervezas no pasteurizadas, cosa que no nos interesa.

En todo caso las altas temperaturas dañarían los componentes de la cerveza, al igual que el calor hace con todo alimento o bebida. Hay algunos autores que hablan de temperaturas entre 7-10ºC para cervezas tipo lager y entre 12-15ºC para cervezas ales.

Otro aspecto muy importante es la variabilidad de esa temperatura, todos los autores consultados afirman que además esa temperatura debe ser constante/estable a lo largo del año y sobre todo no debe sufrir cambios importantes bruscos.

Otro factor a considerar es la exposición a la luz, los lúpulos son especialmente sensibles, de hecho, los rayos ultravioletas los descomponen ocasionando sabores no deseados. Aunque en mi opinión este problema está más ligado al tema de los recipientes de cerveza que a localización de nuestra bodega. Pero en todo caso debemos saber que botellas transparentes y verdes no ofrecen tanta protección como las de color marrón y por supuesto las opacas o las latas.

En cualquier caso, debemos evitar que estos sabores “skunky” aparezcan y por lo tanto es muy recomendable localizar nuestra bodega en un lugar oscuro nos evitaremos muchos problemas y más teniendo en cuenta que en muchos casos la exposición a la luz se encuentra estrechamente ligado al de la temperatura.


Bien se sabido que el aire es otro gran enemigo de las cervezas, aunque en principio pudiera parecer que es un problema que no tiene tanto que ver con la ubicación de nuestra bodega como con el tipo de cierre del recipiente de la cerveza en sí.

tiene que ver con la configuración la configuración de la bodega y la posición en la que debemos guardar nuestras botellas. Nuestra bodega debe permitir guardar nuestras botellas en posición vertical, para que la exposición de la cerveza al aire se reduzca al mínimo (al cuello de la botella).

Hay otra excepción, para el caso de botellas cuyo tapón sea de corcho y no tienen otro sistema para impedir que el aire penetre en la botella, el problema se convierte automáticamente en un lugar de ubicación de nuestra bodega y está estrechamente ligado a la humedad de dicho lugar. Según la mayoría de las fuentes la humedad nunca debe encontrarse por debajo de 50-55%, en estas condiciones el corcho se seca, permitiendo la entrada de aire a la botella.

Y hablando de humedad, algunas opiniones en la red hablan de un lugar seco como el más apropiado para envejecer cerveza, la razón más convincente que me han dado cuando he preguntado es el temor a que el moho negro se cuele en las botellas, y  esto puede ocurrir con humedades realmente altas, superiores al 90%. Otros motivos pueden ser que un entorno húmedo siempre puede favorecer que las chapas de las botellas o latas puedan oxidarse y deteriorarse.

Para finalizar y no tan común como los anteriores, algunos puristas del envejecimiento de cerveza señalan a la vibración como otro factor que debemos considerar, un llamamiento cuya filosofía se resume en la frase "Dejad que la levadura repose en paz". Puede parecer un asunto menor, pero yo por lo menos intento mover las botellas lo menos posible y creo conveniente evitar situar las botellas en zonas móviles o que vibren.


Así pues, ya tenemos un perfil teórico de cómo debe ser el lugar más idóneo para envejecer cerveza: de temperatura fresca y constante, oscuro y si tenemos botellas con corcho natural algo húmedo. A partir de aquí, cada uno podríamos buscar nuestro lugar ideal, dentro de los que tenemos.


En los próximos post afrontaré otros temas como la disposición de la bodega, aislamientos, distintas ubicaciones y aportaré mi experiencia, resultados obtenidos y algunas conclusiones y consejos que a mí me han funcionado.

viernes, 17 de noviembre de 2017

MIS CERVEZAS DE OCTUBRE 2017


La proximidad de la celebración del International Stout Day 2017 y los primeros días de lluvia y frío abrieron la temporada de las cervezas más oscuras y cálidas. A parte, en octubre, hemos seguido disfrutando del botín obtenido en las vacaciones y las últimas visitas a cervecerías han llenado de cerveza el pasado mes de octubre… de todas ellas, estas son las cervezas de las que me apetecía comentar algo.


WESTBROOK MEXICAN CAKE

Ciertamente todo lo que he probado hasta ahora de Westbrook Brewing me ha parecido de un nivel altísimo. Buenas elaboraciones y con un gusto exquisito a la hora de diseñar sus cervezas. Esta imperial stout de 10,5% de contenido alcohólico con cacao, vainilla, canela y chile elaborada para su primer aniversario no ha sido la excepción.

Al beberla, es fácil de reconocer todos y cada uno de sus ingredientes, ya desde que la acercas a la nariz, pero sobre todo cuando la saboreas, y lo mejor de todo, es comprobar como los distintos sabores encajan y maridan a la perfección. Tiene un sabor intenso, pero me da el perfil más de una cerveza consistente y moderada sin el más mínimo intento de buscar un lucimiento gratuito, así que la sensación ha sido muy buena. El picante no satura, pero permanece en boca, su aportación a esta cerveza es en mi opinión perfecto. No es muy corpulenta, como cabría esperar, pero el alcohol está perfectamente escondido y parece mentira que tenga la graduación que tiene. 

En conclusión, una cerveza equilibrada, compleja y sobre todo deliciosa.

Valoración de El Baúl de las Cervezas: 8,25/10


DOUGALL’S IPA 4

Poco puedo decir de Dougall’s que la inmensa mayoría de los aficionados españoles a la cerveza no conozcan. Estamos ante uno de los elaboradores localizados en España más destacados. Sus cervezas de perfil “craft” siempre impecables y dentro de ellas y en mi opinión esta IPA 4 es de sus cervezas más destacadas, quizás por ello la hemos vuelto a ver en el mercado.

Se trata de una India Pale Ale, con 6% ABV. Color dorado claro y una espuma blanca bastante consistente, pero poco persistente. Tiene un aroma intenso afrutado a limón. Ya en el sabor apreciamos que cuenta con una buena base maltosa, sobre la que se asientan notas a levadura, pino, resina y hierba fresca. Su perfil general es cítrico y es ligeramente amarga. En boca se detecta una carbonatación justa y ante todo es refrescante. 

Me parece una cerveza sencilla, suave y muy equilibrada y esa es una virtud que no suelo encontrarme habitualmente en este tipo de cerveza. Se bebe tan fácil que a mí personalmente me encanta y por suerte ahora podemos disfrutarla una vez más.

Valoración de El Baúl de las Cervezas: 8/10


BFM/OFFICINA DELLA BIRRA PORTER GLORY ALE

En el post de septiembre dedicado a las cervezas de mis vacaciones destacaba una cerveza de colaboración entre Officina della Birra y BFM. Este mes he probado una segunda colaboración de estos mismos cerveceros que me ha captado gratamente mi atención. Se trata de una cerveza en la que el concepto lo pone Officina della Birra y la ejecución BFM y lo cierto que el resultado no puede ser más satisfactorio.

Es una riquísima Porter con miel de castaño y de 6,5% de contenido alcohólico. Color marrón con algún destello ámbar, bastante opaca y con una buena espuma beige de buena retención. Aroma a maltas tostadas y chocolate, detrás, quizás condicionado por la información de la etiqueta identifico miel. En el sabor dominan las maltas tostadas, el chocolate negro y el amargor, pero todo ello compensado por el dulce a miel, ahora sí, más evidente que en el aroma, al fondo hay una ligera acidez, casi imperceptible. En boca es suave, pero picante. El final es dulce y deja un agradable amargor seco. 

Muy buena, buen equilibrio donde la miel de castaño no trata de ser la protagonista, sino que da consistencia a la elaboración. Repetiría sin dudarlo, tengo la sensación de que es de esas cervezas que cuanto más la pruebas más te gusta.

Valoración de El Baúl de las Cervezas: 7,75/10


LA CALAVERA BÂTAR CHARDONNAY BA

Últimamente he tenido la suerte de poder disfrutar de bastantes cervezas de la gente de La Calavera (Traficants de cerveses). Sí, una suerte, ya que los de Ripoll representan a la perfección esa vertiente arriesgada y original que me gusta ver en un elaborador de cerveza. 

Esta cerveza se enmarca dentro de su “Wood Series”, cervezas maduradas en barrica. Según el cartel del local donde la bebí se trata de una Belgian Strong Ale de 8,7% de contenido alcohólico y con un toque sour. La cerveza ha sido envejecida durante 6 meses en barricas de vino dulce. El resultado una cerveza compleja, en el sabor juego dulce y notas ácidas, levadura y un toque herbal. El envejecimiento en barrica es claramente detectable y eso me gusta. 

Mi apreciación general es que es una elaboración con sentido y bien elaborada. Otra cerveza más de La Calavera a tener en cuenta.

Valoración de El Baúl de las Cervezas: 7,75/10


PILGRIM TRIPLE BLANCHE

Tras la visita a esta cervecera situada en la abadía de Fichingen y traerme para casa un buen número de sus cervezas, está siendo uno de los productores habituales en este blog. Mi primera aproximación a las cervezas triples de Pilgrim (tienen 4 variedades: blonde, noire, amber y blanche) fue recogida en este blog en el post que les dediqué allá en noviembre de 2016.

Ahora tocaba probar su Triple Blanche. Como todas ellas en formato de 50 cl. y un contenido alcohólico de 10%. A pesar de su nombre, es una cerveza color ámbar con espuma beige de medio dedo que se reduce a un fino anillo más rápido de lo deseado. En la copa va dejado alguna caótica lazada. El aroma es afrutado y la levadura, el alcohol y el cilantro están presentes. Su sabor es dulce, hay grano y levadura y frente al aroma se presenta un leve toque a naranja. En boca presenta buen cuerpo y se detecta cierta ¿astringencia? y un poco justa de carbonatación. Eso sí calienta bien el gaznate y tiene un final largo. 

En general la veo una cerveza un poco justa y falta de punch… y a pesar de ello me ha gustado bastante, ciertamente es una cerveza que me tomaría en un día frío sin dudarlo.

Valoración de El Baúl de las Cervezas: 7,25/10


ENGELSZELL NIVARD

De las tres elaboraciones que lanzó el monasterio trapense de Engelszell esta Nivard es la que me quedaba por probar. Cerveza jubilar de la abadía a la que se cambió el nombre cuando falleció en 2014 el Padre Nivard, miembro destacado de Engelszell.

Es una cerveza con un claro perfil belga de 5,5% de contenido alcohólico. Color dorado oscuro, espuma blanca consistente y con buena permanencia. El aroma es afrutado con la típica levadura belga presente. El sabor comienza con un perfil dulce y van apareciendo notas cítricas y picantes. El amargor es ligero, pero siempre está ahí detrás. En boca es ligera y el alcohol es detectable. El final es seco y amargo, tirando más hacia un perfil herbal y algo picante. 

Buena, pero no sorprende, quizás estamos demasiado acostumbrados a estas elaboraciones de corte belga. Eso sí, es muy refrescante de esas que siempre apetece beber en verano y es una elaboración intachable.

Valoración de El Baúl de las Cervezas: 7/10


BIRRA MORETTI GRANI ANTICHI

La italiana Birra Moretti es otra gran cervecera que en ocasiones nos aporta alguna novedad interesante. En esta ocasión han completado la gama de cervezas de reserva, que se inicio con aquella controvertida Gran Cru y que se completa con su Larga Madurazione y esta Grani Antichi.

El nombre hace alusión a los granos utilizados, todos ellos variedades utilizadas en Italia a principios de siglo XX. Es una consistente cerveza de 8% de contenido alcohólico. Color ámbar y una buena capa de espuma blanca con buena permanencia. Tanto en el aroma como en el sabor son perceptibles los cereales, la malta y levadura. Tiene notas a caramelo, miel, ciruelas y un toque de clavo. En boca es una cerveza cálida, no esconde su componente alcohólico, aunque congenia bien con el concepto general de la cerveza. 

Me ha parecido la cerveza más interesante de la serie, de esas que deberíamos ver más a menudo en cerveceras industriales, Repetiría si la tuviese la ocasión.

Valoración de El Baúl de las Cervezas: 7/10


ESTRELLA DE GALICIA – PIMIENTOS PADRÓN

Y para terminar, por qué no hablar de otra cervecera de gran consumo como es Estrella de Galicia, que siguiendo los pasos de la serie “Ambiciosas” de Ámbar o las “Barricas” de Mahou se ha lanzado a una nueva serie de cervezas basadas en los productos/ingredientes típicos gallegos. Su primera entrega, esta “Pimientos Padrón”, edición limitada, numerada, … palabras que venden tan bien entre los clientes.

Cabe destacar la minuciosa información aportada en la etiqueta IBUs, color, ingredientes, etc. De la cerveza, en realidad poco que decir. Es lo más parecido a beberse un pimiento del padrón, huele y sabe a su ingrediente principal, hasta tal punto que tapa cualquier atisbo de encontrar cualquier otro matiz. Así, la utilización de lúpulo cascade podrían habérsela ahorrado… y como la tradición dice que “uns pican e outros non” esta picaba… y mucho… gracias a la cayena que forma parte de sus ingredientes. De hecho este uso del picante, para mí excesivo, hace contrapunto a la utilización exquisita y en su justa medida que ha hecho Westbrook en la primera cerveza comentada en esta sección. 

A pesar de todo ha sido no solo curioso, sino también simpático y divertido (en casa nos reímos mucho bebiéndola). Solo espero que la otra botella que tengo sea de las que no piquen.


Valoración de El Baúl de las Cervezas: 6/10



domingo, 5 de noviembre de 2017

#ISD17España - INTERNATIONAL STOUT DAY

¿Por qué celebro el International Stout day?… buena pregunta, no celebro el IPA day, ni cualquier otro día encomendado a ningún otro estilo, santo o efeméride cervecera, y sin embargo, el Stout day es una tradición a la que nunca fallo desde hace 5 años. Entonces ¿por qué celebro este día?

Son las 11 de la noche del 1 de noviembre y aunque hasta dentro de una hora no estaré celebrando esta fecha de pleno derecho me dirijo al refrigerador y selecciono una botella con cuello y chapa cubierta de cera color azul marino. Vierto el oscuro contenido en una copa snifter y observo el negro opaco del líquido a la luz del salón, el medio dedo de espuma marrón ya se ha reducido a un fino anillo que deja alguna lazada en las paredes de la copa. No hay prisa, todavía está algo fría para disfrutarla, la coloco en la mesa y hago unas fotos para que sirva de apoyo gráfico a este post y al evento que vamos a celebrar.

Fuente: http://www.stoutday.com/
Siempre he culpado a Jose Benedicto (Teddy) y su blog “Rubias, morenas, negras,… hablo de cerveza“  de que año tras años celebre este International Stout Day, pero hoy revisando mis aportaciones anteriores me doy cuenta de que no es así. Mi primera celebración data de 2013, si bien un año después Jose con su primera convocatoria de este evento, no solo institucionalizó la celebración, sino que la convirtió en una tradición hasta tal punto que me da la sensación de que llevo toda la vida celebrandolo y que no podría pasar un año sin hacerlo.

Acerco la copa a la nariz y disfruto de un aroma dulce con chocolate, vainilla, bourbon… gran aroma para esta Fifty Fifty Eclipse Barrel Aged Imperial Stout Ewan Williams 23 years (2014) que este año será la protagonista de esta jornada. Largo nombre para una de esas cervezas exclusivas que pretenden convertirse en el summun como experiencia cervecera única… o “épica” como reza su descripción comercial.

Repaso mentalmente todas aquellas cervezas que han formado parte de este día en ediciones anteriores: Cuvèe Delphine -aún hoy mi imperial stout favorita- , Speedway Stout, London Porter,  Ellezelloise Hercule, De Molen Rasputin, … todas ellas entre mis cervezas favoritas dentro de los estilos más oscuros de cerveza.

Empiezo a saborear la cerveza, ya está en su punto, en el primer sorbo ya distingo su principal punto fuerte,... es una cerveza redonda, pero también que no es tan corpulenta como esperaba. Los matices a chocolate, maltas tostadas y bourbon acarician mis papilas gustativas. Poco a poco se van añadiendo otros matices como la vainilla, que delatan su periodo de envejecimiento en roble… 

Si algo me gusta de estos estilos es que cuando los disfruto me piden buscar un momento para saborearlos sin prisas, con tranquilidad, mientras escucho música o simplemente miro por la ventana mientras llueve al cobijo del calor hogareño. La degustación termina por alargarse en el tiempo y a medida que la cerveza va adquiriendo temperatura, van apareciendo nuevos matices.

Busco algo de música para acompañar esta velada, pienso en algo de Jazz clásico para una bebida elegante como esta. Saco un viejo vinilo de Ella Fitzgerald y enchufo el viejo tocadiscos, que no le vendrá mal un poco de actividad ahora que ha sido totalmente desplazado por las reproducciones digitales. La música suena y a los primeros compases nuevos matices se hacen presentes: miel, uvas pasas,... ahora la vainilla y los matices dulces son más intensos, se ha convertido en una cerveza más leñosa y parece que el alcohol quiere aparecer tenuemente, deja una calidez en la boca y garganta realmente agradable, algo sorprendente para una cerveza de 11,9% contenido alcohólico.

Casi sin darme cuenta suenan las doce en el reloj de pared del salón, ya estoy celebrando el International Stout Day 2017 de pleno derecho.

Quiero conocer algo más sobre esta cerveza que estoy bebiendo, así que acerco el portátil y entro en la web de Fifty Fifty Brewing… madurada en barriles de roble que han contenido bourbon Ewan Williams de 23 años… y atraído por la curiosidad salto al anuncio de la Fifty Fifty Eclipse Release Party, fiesta de presentación de la edición de 2017 de esta cerveza y que se celebrará el próximo 7 de diciembre: Degustaciones de distintas añadas, aperitivos y maridajes para esta cerveza, una botella conmemorativa de Eclipse con su correspondiente copa y un 15% de descuento en la compra de cervezas Fifty fifty y todo ello por “solo” 100 $ … si estáis pensando ir, las entradas se agotaron a los dos días de ponerse a la venta… una locura.

Fuente:http://fiftyfiftybrewing.com/
¿Por qué he elegido esta Eclipse para este día? Bueno esta es la típica cerveza que reservas para abrir en un día importante o para alguna celebración especial, su exclusividad y altísimo precio así lo exigen, pero lamentablemente esa celebración o día importante nunca llega y a pesar de sus buenas propiedades para aguantar muchos años, no quería arriesgarme a echar a perder una cerveza ya de por sí redonda… cada vez soy más reacio a envejecer este tipo de cervezas, así que se convirtió en la candidata perfecta para este día.

Y poco a poco apuro los últimos sorbos, termino por fijarme en su largo regusto donde el roble y el bourbon se hacen más presentes. En conclusión, una cerveza deliciosa y bien pulida como no cabría de otra manera. Dulce pero sin empalagar, suave en un principio, pero leñosa a medida que pasa tiempo… ha sido una buena celebración, ahora es momento de irse a dormir, mañana me espera un largo viaje, pero no podía faltar a esta cita del International Stout Day 2017… El próximo año más.


martes, 24 de octubre de 2017

SAISON CHAMPÊTRE

Entre la selección de cervezas del pasado mes de septiembre hubo una omisión, no por error, sino intencionadamente. Quería dedicar un post en exclusiva a esta Saison Champête, una cerveza de colaboración entre La Nébuleuse y BFM, sí otra vez hablando de la Brasserie des Franches-Montagnes, no en vano son uno de mis elaboradores fetiches.


PRECEDENTES

Teniendo BFM una cerveza en su portfolio como su saison “√225”, no es de extrañar que cualquier cerveza que elaboren que pueda aproximarse a este estilo sea merecedora de atención. Siempre originales e identificables con el toque personal de Jerome Rebertez, su maestro cervecero y fundador de este proyecto.

Por otro lado La Nébuleuse, una microcervecería de la que había probado algunas cervezas de corte americano realmente buenas y que a partir de este momento seguiré con mayor atención.

Fuente: brasseriebfm.ch/lanebuleuse.ch

Y por último, encontrar una cerveza de la serie “Degustator” donde BFM investiga y da rienda suelta a su creatividad llevando a cabo elaboraciones singulares, con ingredientes seleccionados y exóticos, y de la que ya había probado una witbier y una barley wine, muy interesantes.

La cerveza tiene dos presentaciones, cada una correspondiente a cada uno de los elaboradores.


Fuente: brasseriebfm.ch/lanebuleuse.ch


SAISON CHAMPÊTRE

Comenzamos por la descripción comercial que nos ofrecen en la etiqueta: Saison con heno y ortigas, con una primera fermentación experimental de una levadura especial producida en La Nébuleuse y que posteriormente ha madurado 6 meses en barricas de vino blanco. Segunda cocción en las instalaciones de BFM y embotellada a 1.000 m de altitud. Utilización de lúpulo Hersbrucker, lo que seguramente le conferirá alguna nota terrosa y cítrica. Malta pale ale, espelta, centeno y trigo completan la receta.

El toque de humor en esta descripción comercial viene de la mano de la utilización del heno y las ortigas, el primero, siempre según la descripción, robado a un pequeño y complaciente toro (de ahí el juego de palabras entre Degustator y Degustatoro que aparece en la etiqueta) y las ortigas tan poco cooperadoras como el toro.

Dejando los chistes a un lado, ciertamente esta descripción suena realmente bien, solo falta comprobar si esta colaboración ha sido fructífera.

Descripción:

El aspecto, entra dentro de lo que podemos esperar en una cerveza que se le presupone tiene que tener un toque rústico. Es ámbar, con tonos anaranjados y es brumosa. Tiene una capa de espuma beige no muy densa y que además se reduce a un anillo persistente hasta el final que va dejando alguna lazada en la copa.

El aroma me evoca a una cerveza local y tosca que probé hace muchos años en el centro de Francia y de la que todavía guardo recuerdo, son las ortigas y un aroma que casi puedo saborear como amargo. Acompañando el típico aroma avinagrado marca de la casa, alguna nota afrutada cítrica, a hierba y madera.

En el sabor por una parte están las notas dulces afrutadas y por otro el marcado carácter agrio de la elaboración, ambos se encuentran en perfecto equilibrio. Volvemos a reencontrarnos con los matices detectados en el aroma: frutas, quizás manzanas, notas a heno y hierba y ortigas dando esa sequedad y amargura característica y un toque terroso, sobre todo detectable en un regusto persistente, donde podemos encontrar también notas a hierba y madera.

En boca es una cerveza sabrosa, algo picante y seca. Quizás podría tener un poco más de carbonatación pero la cerveza no deja una mala sensación en boca.


CONCLUSIÓN

Otra magnifica cerveza englobada dentro del estilo Saison de BFM, en esta ocasión con la colaboración de La Nébuleuse. Quizás podríamos afirmar que está un paso por detrás de la magnifica“√225 Saison” pero son cervezas conceptualmente distintas.

La utilización de ortigas y heno en su receta le dan ese toque rústico que BFM siempre ha interpretado en este tipo de cervezas a la perfección y que a mí me encanta. Muy recomendable para amantes de las cervezas Saison y cervezas rústicas.


Valoración de El Baúl de las Cervezas: 8,75/10


Ficha Técnica:
Fabricante:
 BFM / La Nébuleuse.
Elaborada en:
 Saignelégier (Suiza).
Estilo:
 Saison
Color:
 Ámbar / Anaranjada.
Alcohol:
 6,2% Alc.
IBUs:
 N/A
Temperatura:
 10º-12ºC.
Servir en:
 Copa Tulipa.



miércoles, 18 de octubre de 2017

PLANIFICACION DE TU BODEGA DE CERVEZAS

Vamos a dedicar este post a la planificación y organización de nuestra bodega de aquellas cervezas que hemos decidido envejecer. Puede parecer un tema menor, pero la realidad y la experiencia me han enseñado que en un principio casi nadie presta demasiada atención a este tema y que una mala planificación y organización de las cervezas que tenemos guardadas incrementa el riesgo de “hacer mal las cosas” de manera notable.

Empezamos con unas pocas botellas y antes de que nos demos cuentas contamos con 20, 50, 100 o más botellas guardadas. Llega ese día que decidimos beber una de estas cervezas… y empezamos a hacernos preguntas: ¿Cuál elijo?... esta… ¿cuánto tiempo llevará aquí guardada? ¿por qué? ¿Cuándo? ¿cómo? ¿está mejor, peor, igual, distinta que sin envejecer? … es cuando nos damos cuenta que nuestra bodega de cervezas es un caos.



FASES DEL PROCESO DE GUARDA

Como paso previo y con el ánimo de ser un poco rigurosos vamos a dividir el proceso de guarda de cerveza en varias fases/acciones que deberíamos llevar a cabo:

I – Decisión de envejecer
  • Revisión del continente.
  • Análisis de la potencialidad
  • Determinación del periodo de guarda.

II – Almacenamiento de la cerveza para su envejecimiento.
  • Control de las condiciones de guarda.
  • Incidencias.

III – Consumo de la cerveza envejecida.
  • Degustación y cata.
  • Análisis de resultados y conclusiones.
  • Feedback.

Este esquema reflejaría todo este proceso, aunque algunos de estos temas ya han sido tratados en este blog, volveré a tratarlos de manera más minuciosa, describiendo que he hecho y cuales han sido los resultados de mi experiencia, a medida que se vayan tratando de nuevo iré añadiendo los enlaces a este esquema.


PLANIFICACIÓN Y ORGANIZACIÓN

Como punto de partida estas fases están bien, pero es una buena planificación y organización la que va a dar sentido a todo el proceso. Este proceso “administrativo” de planificar, debería dar respuesta inmediata a donde está cada cerveza (importante si tenemos varios emplazamientos), desde cuándo, cuanto tiempo pensamos tenerla en guarda, que incidencias ha sufrido y cuando la bebemos que diferencias presenta frente a la misma cerveza sin envejecer o frente a otras envejecidas durante distintos periodos de tiempo o en diferentes condiciones de guarda.

El añejamiento/guarda de cerveza es una actividad donde conseguir información de cómo lo estamos haciendo lleva años, por eso es tan importante no solo conocer la experiencia de otras personas sino sobre todo, que hemos hecho nosotros y que resultados hemos obtenido.

La primera consideración que debemos realizar es que toda botella que pase a formar parte de nuestra bodega debe estar identificada y marcada de manera que con un vistazo tengamos información sobre ella.

En mi caso, marco cada botella con un permanente, aunque hay otras personas que optan por otros métodos: pegatinas, nota colgada del cuello de la botella, etc.

Cada botella de mi bodega tiene marcado un código de 5 números, donde las 2 primeras cifras son el año de entrada y las 3 siguientes un número correlativo de entrada dentro de ese mismo año. Con este código puedo ir a mi base de datos y consultar todos los datos relativos a esta cerveza. Pero adicionalmente suelo añadir el año de producción (si lo conozco) o aproximación de este y el año en el que pretendo bebérmela (ver foto).

Esta codificación estaría bien, pero hay que ir más allá, necesitamos un lugar dónde registrar toda esta información, en mi caso ha sido y es una hoja de cálculo de Excel que utilizo a modo de base de datos, que he ido remendando y completando a lo largo de los años. Visto en perspectiva, hubiera sido muy útil haber utilizado una base de datos tipo Access o similar. En bodegas más sencillas una libreta o agenda puede ser suficiente.
Como mínimo y a nivel global deberíamos hacer siempre un registro de las entradas y salidas de nuestra bodega.

Captura de pantalla del Menú de Opciones de la Hoja de Cálculo de Control de mi bodega.


Registro de entradas:

Así, una vez hemos hecho el análisis de la cerveza que nos llevará a la decisión de envejecer o no y cuanto tiempo, cada vez que una botella entre en nuestra bodega debemos registrar dicha entrada.

Como podéis ver en la imagen yo relleno una ficha de entrada con los datos de la cerveza, de la compra y lo relativo al proceso de guarda (lugar, fecha de caducidad, periodo que voy a tener la cerveza envejeciendo, etc).

Adicionalmente tengo un campo de comentarios en el que anoto cualquier información previa que pueda ser relevante a la hora de la guarda, así como la cata que he hecho de la cerveza sin envejecer.

Captura de pantalla de la Ficha de Entrada de la Hoja de Cálculo de Control de la bodega.

Registro de salidas:

Igualmente, deberíamos llevar un control de las cervezas que salen de nuestra bodega. Si utilizamos una libreta con tachar la referencia bebida podría valer, pero con ello solo conseguiríamos saber que cervezas tenemos en nuestra bodega, que no es poco.

Está bien disfrutar (o no) de los resultados de nuestro proceso de guarda, pero ya que tenemos una bodega con más referencias y seguramente sigamos envejeciendo más cervezas en el futuro, es conveniente que en nuestra libreta o registro podamos anotar las conclusiones, por ello recomiendo anotar: la fecha de consumo, si se ha hecho antes o después del periodo inicialmente establecido, si los resultados han sido satisfactorios, evolución de la cerveza, etc.

Captura de pantalla de la Ficha de Salida de la Hoja de Cálculo de Control de la bodega.

Además, deberíamos de tener la capacidad de analizar los resultados, es decir, comparar la cerveza envejecida frente a la cerveza sin envejecer. Esta es una de las razones por las que suelo comprar al menos dos botellas de cada referencia y siempre me bebo una sin envejecer, anotando en la sección de comentarios del Registro de entrada.

En caso contrario deberíamos tener una referencia de cómo era la cerveza sin envejecer, podemos acudir a la descripción comercial de la cerveza, webs de ratings donde podemos encontrar miles de catas o alguno de los blogs cerveceros que tan buenas descripciones y apreciaciones hacen de las cervezas ;)

En todo este proceso debería haber un feedback, tanto si los resultados han sido buenos o malos deberíamos analizar que hemos hecho y a qué condiciones se ha sometido la cerveza para repetirlos o corregirlos dependiendo del resultado obtenido. Como ya he comentado en la descripción de mi Excel de control, en ella intento registrar todo aquello que pueda afectar.

Logicamente este proceso de feedback puede llevarnos a tomar decisiones que en principio no teníamos previstas: anticipar el consumo de esa misma referencia que tenemos guardada o incluso alargarla si vemos “que el tiempo no ha pasado por la cerveza” o la evolución sigue delante de manera satisfactoria.

Incidencias:

Si durante el periodo de guarda ocurriera algún hecho que fuera conveniente comentar, como por ejemplo si la botella hubiera estado expuesta a altas temperaturas o hechos similares, lo anotaría en un campo llamado incidencias.

Tengo catalogadas las incidencias en leves (amarillo), graves (naranja) y muy graves (rojo). Normalmente en las dos primeras seguiría con el proceso, en el caso de las graves podrían llevar a un acortamiento del periodo previsto, mientras que en el caso de las muy graves supondrían poner fin al periodo de guarda y más que posible que la cerveza se vaya por el fregadero, por ejemplo si descubrimos una botella con el corcho agujereado o rotura de la botella, etc.

Nota: este tipo de incidencias las anoto directamente sobre la hoja de cálculo en dos casillas creadas para tal efecto una con la gravedad de la incidencia y otra con la descripción de incidencia.

Captura de pantalla de la Ficha de Incidencias de la Hoja de Cálculo de Control de la bodega.

Informes:

Al final he comprobado que es muy útil tener cierta información en un momento dado, por eso he diseñado ciertas consultas que mi hoja de cálculo hace de manera automática y que son realmente útiles.

Listado de stock: es obvio que saber que cervezas tenemos envejeciendo en cada momento es realmente útil.

Listado histórico: obtengo un listado de todas las cervezas que he bebido, fecha, tiempo de guarda y resultados obtenidos.

Listado de próximas: la consulta da como un resultado un listado de todas las cervezas que según la planificación inicial tendría que consumir en los próximos 12 meses. Realmente útil para planificar que cervezas vas a beber próximamente.



Hasta aquí este post donde he tratado de explicar como organizo mi bodega, seguramente no es la mejor ni la peor de maneras de hacerlo, y más que probable que en realidad no haga falta ser tan meticuloso. Lo importante es que tengamos un poco de control sobre lo que estamos haciendo, si hay algo que he aprendido es que envejecer por envejecer sin atender a ningún criterio no tiene ningún sentido y a la larga seguimos cometiendo los mismos errores… así que todo sea por evitar que esas cervezas que hemos tenido guardadas durante años se vayan por el fregadero.