lunes, 26 de junio de 2017

BALADIN OPEN GOLD

Teo Musso es una de esas personas, dentro del panorama cervecero, al que podríamos aplicar el apelativo de “gurú cervecero” sin temor a desviarnos de la realidad. Genio y figura, carismático, polifacético, comunicador, gran elaborador de cervezas, inventor de la famosa copa Teku y al mando de todo un pequeño imperio detrás de su marca Baladin, que incluye no solo cervezas, sino también destilados, sidra, distribución propia, bares, restaurantes, alojamientos…

Fuente: http://www.baladin.it

Todo comenzó en un pequeño pub llamado “Le Baladin” en Piozzo (Cuneo) con una gran variedad de referencias, casi todas extranjeras. Más tarde se convertiría en Brewpub y ya a finales de los 90 comenzó a producir sus primeras elaboraciones en botella (Super e Isaac). Y poco a poco el negocio fue creciendo.

Yo oí hablar de él por primera hace unos diez años. Recuerdo que levantaba en mi un sentimiento entre curiosidad e incredulidad. Ponía música a sus levaduras durante el proceso de fermentación, lo cual a priori podía parecer algo disparatado... pero ¿acaso las levaduras no son seres vivos? ¿no hay personas que ponen música a las plantas y dicen que crecen mejor? ¿no producen más leche aquellas vacas que escuchan música de Mozart durante todo el día? ¿quién soy yo para cuestionarlo?

… y han pasado los años y ahí lo tenemos, vanguardista y creativo, elaborador de grandes cervezas, las cuales, siempre merecen una atención especial.

Me quedo con la frase de Ted Thomas: “Es posible que Jesús convirtiera el agua en vino, pero Teo Musso ha dado un paso más allá, convirtiendo la cerveza en vino”.


PROYECTO OPEN

Y llegamos al motivo de este post, “Open Balandin”. Hace unos años en un paso más por la difusión de su cerveza creo y convirtió su Open Gold en la primera cerveza italiana de “código abierto”. Es decir, publicó y transmitió la receta con las instrucciones exactas para que todo aquel homebrewer que lo desease pudiese reproducirla en casa con un sencillo equipo de homebrewing. 

El concepto consistía en desafiar a todos aquellos elaboradores caseros a que hicieran un clon de su cerveza. Fue el inicio de una interacción e intercambio de ideas con hombrewers de todo el mundo y ahora la gama “open” cuenta con cuatro cervezas dentro del portfolio habitual de la marca.


OPEN GOLD

Pues sí, tengo ante mí una botella de Baladin Open Gold, busco apoyo en la Web de Baladin (http://www.baladin.it) para completar mi narración.

Es una interpretación de una American Pale Ale, pero estando Teo Musso por medio sé que no va a ser una APA sin más. Con 7,5% de contenido alcohólico y 43 IBUs, agua, malta, lúpulo y levadura nada aventura ninguna peculiaridad y excentricidad en la elaboración.

Al derramarla, por supueso, en una copa Teku, genera una densa y cremosa espuma blanca, tan compacta que parece ser un elemento independiente de la cerveza que se encuentra flotando y tapona la parte superior de la copa. El color se encuentra entre dorado y anaranjado y se puede ver alguna partícula buceando entre el líquido.

En el aroma notas cítricas, un poquito de caramelo y lúpulos americanos. Casi podría adivinar los tipos de lúpulo utilizados, pero no quiero tentar a la suerte…

El sabor no deja lugar a dudas matices cítricos, pomelo por delante y un fondo dulce maltoso de base. Todo delicadamente integrado, muy sencilla, pero con mucho encanto.

En boca se presenta con un buen cuerpo, teniendo en cuenta el estilo, nada engorroso. El alcohol bien integrado, aunque reconozco que llega un momento que parece querer salir… falsa alarma. El final es amargo y ligeramente seco.


CONCLUSIONES

Siempre intento extraer una moraleja de esta sección de conclusiones y en este caso no es otra que: No hace falta una cerveza extraordinariamente compleja para volverme loco

Esta cerveza está exquisitamente elaborada, sorprende por su sencillez y fácil beber, no te hará soltar un “oooh” de asombro pero a cada trago te irá ganando.

Una pregunta muy efectiva para indicar si una cerveza me ha gustado realmente es: “si te la encuentras en un stand de una tienda ¿la volverías a comprar?” de hecho hay muchas cervezas que valoro muy positivamente, pero a las que respondería un “No” rotundo. No es el caso, si la vuelvo a encontrar la volvería a comprar. 

Quizás no es de sus mejores cervezas, pero es muy muy disfrutable y para mí eso es suficiente en una cerveza. Creo que podría beberla habitualmente sin llegar a cansarme de ella.


Valoración de El Baúl de las Cervezas: 8/10



Ficha Técnica:
Fabricante:
 Le Baladin.
Elaborada en:
 Piozzo (Italia).
Estilo:
 American Pale Ale.
Color:
 Dorado-Anaranjado.
Alcohol:
 7,5% Alc.
IBUs:
 43
Temperatura:
 10º C.
Servir en:
 Copa Teku.





lunes, 19 de junio de 2017

UNA VENTANA AL PASADO

Giró la llave en la oxidada puerta de fundición y al abrirla emitió ese “chirrio” agudo y molesto propio de las mejores películas de terror.

- Suena como la puerta de un cementerio ¿estás seguro que has comprado esto?

Ante nosotros una vieja casa indiana de finales del siglo XIX, un jardín totalmente descuidado, en el que se adivinaba entre la maleza alguna escultura mutilada. La fachada de la casa estaba llena de desconchones y alguna contraventana a punto de caer. El tejado medio hundido. De nuevo miré a mi compañero y le dije.

- Se parece a la casa de "El orfanato" – bromee - ¿será seguro entrar ahí?

- La estructura está en perfecto estado y el interior está mejor de lo que piensas… ya verás.

Palacio de Partarríu (Llanes). Casa donde se grabó "El Orfanato".
Por un momento dudaba de si mi decisión de entrar en aquella casa en ruinas era la correcta, pero esperaba conseguir mi recompensa. “El sótano está lleno de botellas” – me había dicho para convencerme de que le ayudara en la tarea de limpieza y selección de todo aquello que contenía.

La casa llevaba abandonada desde finales de los años 90 y sus últimos inquilinos habían dejado bastantes de sus pertenencias, así que la casa podía estar repleta de tesoros, sobre todo en ese sótano.

Sorprendentemente el interior estaba en bastante buen estado, era como si se hubiese detenido el tiempo, los muebles y enseres, aunque cubiertos de polvo estaban dispuestos como si todavía estuviese habitada.

Fijé mi vista en el mueble del recibidor:

- Por ese mueble conseguirás entre 1.000-1.200 € vi el otro día uno igual en el programa de Drew Pritchard (*) 

(*) Maestros de la restauración (Salvage Hunters), donde Drew Pritchard experto en antigüedades y objetos exclusivos recorre Inglaterra en busca de verdaderos tesoros que vender en su tienda de antigüedades.

- ¿En serio? ¿Vale tanto?

- No, es broma…no vale nada, para tirar. Empecemos por el sótano, quiero ver esas botellas de las que me has hablado.

En verdad, el sótano era digno de ver, los antiguos inquilinos lo habían convertido en un verdadero bar. Hasta habían montado una pequeña barra. Lo más interesante se encontraba en una de las paredes donde un botellero esculpido en la pared contenía un buen número de botellas. Empezamos a sacar una a una.

Creo que no ha habido suerte… vino cosechero y barato de hace más de 20 años… dudo que ni siquiera se pueda beber.

Esperaba encontrar alguna botella de cerveza, algún tesoro que incorporar a mí “Baúl de las Cervezas” con varias décadas encima. Aquel lugar hubiera sido un lugar perfecto para su conservación, pero como suele decirse “mi gozo en un pozo”, ni siquiera una sola botella a la que le pudiese extraer una etiqueta para ampliar mi colección.

Seguimos recorriendo habitación tras habitación seleccionando aquellos muebles y enseres que todavía podían estar en buen uso y aquellos que no lo estaban los fuimos sacando al jardín.

En realidad, ya había perdido la esperanza de encontrar nada de interés en aquella casa. Entramos en una de las habitaciones del último piso, una habitación que en tiempos debió pertenecer a algún joven, así lo atestiguaba dos posters pegados en la pared…

... Pero rápidamente mis ojos se dirigieron a una pequeña repisa sobre el cabecero de la cama, allí una decena de botellas de cerveza permanecían impasibles como restos de una pequeña colección.

Delirium tremens, Fruta prohibida, Piraat, Dominus, Franziskaner … Era como regresar al pasado. Algunas de aquellas botellas llevaba años sin verlas. La selección incluía una botella de una Young’s Oatmeal Stout y otra de La Trappe Tripel cuyas etiquetas hasta ese momento no tenía en mi colección.

¿Qué se podía encontrar en una casa abandonada en los años 90? Pues la cerveza que se bebía entonces en este país… aquellas “cervezas de importación” que nos llegaban desde Bélgica, Alemania, etc y que para muchos, entre los que me incluyo, fue el germen de nuestra afición cervecera.

Pero lo más sorprendente, tres botellas sin abrir, cuyo liquido elixir todavía estaba en su interior: una Grimbergen Optimo Bruno. Fecha Caducidad: 12/96, una Grimberben Dubbel. Fecha Caducidad: 09/96 y una Judas. Fecha Caducidad: 06/97. Auténticos tesoros para mi colección.




Analizando la estancia donde se encontraban, han tenido que sufrir importantes cambios de temperatura, la disposición de estas las ha tenido que exponer a la luz directa del sol que entra por la ventana… problemas añadidos al paso del tiempo.

Un día duro seleccionando y moviendo muebles y otros enseres. Al final de la jornada abrimos una de las botellas de vino del sótano… evidentemente estaba malísimo y se fue por el fregadero de inmediato.

La cuestión es ¿Qué hago con las botellas de cerveza?: ¿Las abro y las bebo? ¿extraigo las etiquetas para mi colección y tiro el contenido? ¿Las guardo llenas, como tesoro en mi baúl de las cervezas?



lunes, 5 de junio de 2017

STRUISE EARTHNUN

De Struise Brouwers son uno de esos elaboradores que más han asomado la cabeza por este blog. No es extraño, un excelente portfolio de cervezas, maestría en el arte de envejecer en barrica y una inquietud a la hora de experimentar sin límites.

Esta última cualidad da pie a que al margen de su gama habitual de cervezas, regularmente aparezcan multitud de cervezas de tirada corta que son resultado de su capacidad de experimentación muchas veces reinventando sus cervezas más conocidas y otras partiendo de cero.

Hace unos meses, desconozco si fue con motivo de su 15 aniversario aparecieron en el mercado una serie especial de cervezas basadas en varias de sus elaboraciones más aclamadas. Entre ellas, una despertó especialmente mi interés. Llamada Earthnun su nombre y su etiqueta me recordaba a aquella Struise Aardmonnik que describí en aquel post titulado “Siete cervezas olvidadas”.

Así pues, tras conseguir esta rareza y probarla detenidamente, detallo a continuación mis impresiones:


INFORMACIÓN PREVIA

Esta cerveza es una mezcla de Pannepot Reserva (70%) y Earthmonk/Aardmonnik (30%) envejecida en Barricas que antes habían contenido vino Château Margaux. Su contenido alcohólico es del 8%.

Este Blend no es nuevo, de hecho, se había realizado previamente para asistir a varios festivales en el año 2007 y el blend correspondiente a esta botella data de 2009 según la etiqueta.

En cuanto a en qué estilo incluirla, lo más lógico, como bien hacen diversas webs de rating es calificarla como una cerveza Sour, puesto que esa proporción de Earthmonk utilizada le da ese matiz agrio típico de las cervezas Oud Bruin belgas.


CATA

Es de color marrón oscuro, tiene una capa de espuma beige inicialmente de un dedo de grosor, que se reduce rápidamente a un anillo pegado a las paredes de la copa.

El aroma promete, por un lado dominan las notas maltosas, el caramelo y frutos secos. Por otro notas agrias y de fondo un matiz bastante claro a madera.

El sabor es ligeramente ácido y mantiene un frágil equilibrio con unas notas dulces igualmente débiles. Los matices afrutados se materializan en unas notas a cerezas. También se hace presente el caramelo y de fondo nuevamente la madera de forma omnipresente. Da la sensación de que matices ácidos y dulces “luchan” con cierta desgana sin terminar de prevalecer ninguno y menos de combinar armoniosamente.

En boca es una cerveza con buen cuerpo, sedosa, pero se nota cierta astringencia como la de un vino tinto. El regusto es largo y extraño, donde la madera es el matiz predominante.


CONCLUSIONES

Cuando pruebo este tipo de cervezas la decepción no es un sentimiento válido. Al fin y al cabo, se está probando una cerveza especial en todos los aspectos y para un amante a la cerveza y en particular a la cerveza envejecida esta elaboración es el summun.

Pero dicho lo anterior hay que echar mano de un tópico, la unión de dos cervezas excepcionales no tiene por qué ser una cerveza excepcional y en este caso, según mi criterio no lo es.

Se ve que ha habido un trabajo en el mezclado hasta conseguir una complejidad y cierto equilibrio en la receta, pero siendo objetivo la combinación de ambas no funciona, la mezcla de sabores no encuentra un sentido claro, la cerveza apunta a muchos lugares sin terminar de definirse.

Es una cerveza muy valorada allá donde busquéis información, pero sinceramente yo no la valoraría más que como una cerveza notable, quizás estoy siendo demasiado generoso.

Eso sí, en cuanto a la complejidad, es sin duda una de las cervezas más complejas que he probado, quizás por su origen en dos cervezas tan distintas y tan complejas como son Pannepot y Aardmonnik. En la cata solo he recogido aquellos matices más obvios, pero incluso estos mismo podrían desgranarse mucho más.

La realidad es que estas dos cervezas funcionan de manera excelente por separado y el blend de estas no deja de ser anecdótico, en cualquier caso, había que probarla.


Valoración de El Baúl de las Cervezas: 8/10


Ficha Técnica:
Fabricante:
 De Struise Brouwers.
Elaborada en:
 Oostvleteren (Bélgica)
Estilo:
 Sour Ale.
Color:
 Marrón oscuro.
Alcohol:
 8% Alc.
IBUs:
 N/A
Temperatura:
 10º C.
Servir en:
 Copa Snifter / Tulipa / Vino.




viernes, 2 de junio de 2017

FERIA DE LA CERVEZA ARTESANA EN EL SUPERMERCADO

No hay nada como que una gran superficie como Lidl ponga en marcha una campaña, le pegue la etiqueta de “Cerveza artesana”, coloque en sus stands miles de botellas de cerveza a precios muy competitivos y haga varios vídeos de promoción, en mi opinión simpáticos y llenos de humor, para que los aficionados a esta bebida saltemos por los aires y nos pongamos a generar ríos y ríos de polémica y controversia en las redes sociales... simplemente somos así.

Creo que a lo largo de este blog he dejado mi postura clara ante este tipo de eventos. Forjé mi afición cervecera en las campañas de este tipo que realizaba asiduamente una gran superficie hace unos años, gracias a la cual probé por primera vez muchas cervezas de otros países que por entonces eran inaccesibles, así que una vez más, voy a revindicar este tipo de eventos.

Como punto de partida unas ideas muy generales sobre esta campaña:

- Lidl como otras grandes superficies se encuentran orientadas al gran consumo, la mayoría de sus clientes no son avezados aficionados a la cerveza.

- Es evidente que “lo artesano” está de moda y  se quieren aprovechar del éxito y el crecimiento de la cerveza artesana para vender y atraer a personas a sus establecimientos.

- No calificaría a las cervezas incluidas en esta campaña como “artesanales” pero este término vende. Son en su mayoría marcas clásicas que llevan muchos años en el sector cervecero británico y belga y que cuentan con productos que pueden calificarse como clásicos.

- Alguien ha visto en el spot publicitario un ataque a la cultura cervecera craft ridiculizando a los que intentan escudriñar matices y sabores en la cerveza. Personalmente pienso que es una cuestión de intencionalidad, mientras que en aquel famoso anuncio de Budweisser si había un ataque claro en este caso no lo detecto.



Pero, esto es ¿bueno malo regular…?

- Para la gran superficie es bueno, solo hay que ver la de personas que normalmente no compran en esta superficie y han comprado cervezas de esta campaña. No sé si habéis aparecido días después por el supermercado, pero la sección estaba arrasada. 

- Para los consumidores no aficionados a la cerveza, les permite un primer contacto con con algo que piensan que es “artesanal” que, aunque no lo sea, son cervezas lo suficientemente distintas a lo que beben normalmente que pueda ser una ventana abierta a adentrarse más en el mundo de la cerveza.

- Para los que ya somos aficionado a esta bebida, nos permite el acceso a cervezas que normalmente no vemos por estos lares. Algunas verdaderos clásicos en sus mercados de origen y además a un precio muy competitivo.

- Para el mundillo de la cerveza “artesanal” como ya dije antes puede ser una puerta de entrada hacia sus productos una vez que mucha gente descubre que hay más mundo más allá de las típicas cañitas y la lata de cerveza de marca de gran consumo.

Mi modesta compra en el Lidl.

Estoy completamente convencido de que comprar en una gran superficie puede ser totalmente compatible con una actitud de consumidor comprometida con el comercio local tradicional y especializado. Por suerte para estos últimos siempre quedará un lugar donde los primeros no pueden llegar (trato personalizado, calidad, profesionalidad y conocimiento del producto) y esas deben ser sus bazas.

Así pues, no entiendo la polémica, muchas personas metidas en el mundillo de la cerveza "artesanal" creo que han visto esto desde una perspectiva muy limitada. Ven en esto una amenaza, cuando deberían ver una oportunidad entregada en bandeja para dar mayor difusión a sus productos.

En cualquier caso, como ya he comentado, no veo más que un aprovechamiento de un término como el artesano y no una intención real de competir en este mercado.





lunes, 29 de mayo de 2017

AGULLONS SETEMBRE MADUIXOT

Es cierto, en este blog no suelen aparecer muchas cervezas españolas. Por eso, cuando una cerveza nacional hace aparición me agrada decir que es porque realmente pienso que se lo merece y en este caso así es.

Atraído por la idea de beber una cerveza “lambic” española, un día compré una cerveza llamada Setembre. De su elaborador, Agullons, poca o ninguna referencia, pequeña cervecera catalana y que para la elaboración de esta cerveza utilizaba mosto originario de Cantillon, lo cual la hacía a mis ojos más atractiva… desde entonces una de mis cervezas españolas favoritas.


ALES AGULLONS

Echando un vistazo a la historia de Ales Agullons, estamos ante el caso de un matrimonio aficionado a la cerveza que se meten en el homebrewing y que poco a poco se van adentrando en los círculos cerveceros, en este caso barceloneses (Humulus lupulus, Steve Huxley, etc) y van profundizando en el arte de hacer cerveza.

Carlos y Montse (Ales Agullons)
Fuente: ambcompte.net
Pero en su historia tiene algunas notas que me parecen muy interesantes e inspiradoras: un entorno rural y el giro que supuso conocer a la gente de “Brasserie de la Senne” uno de mis elaboradores belgas de referencia, quienes les invitaron a una de las ferias cerveceras de Bruselas más importantes… y por supuesto aceptaron y todo cambió.

Como empresa operan desde el año 2008, situados en una antigua masía donde en tiempos se elaboraban vinos.

Cabe destacar también que desde 2005 son promotores y organizadores de la “Mostra de cerveza artesana de Mediona” uno de los festivales más prestigiosos del panorama cervecero nacional y que este 2017 celebra su decimosegundo aniversario.

Entre sus cervezas cuentan con esta Setembre, que se elabora una vez al año y otras envejecidas en barrica. Entre sus elaboraciones “más convencionales” cuentan con tres pale ales (Pure, Edgard y Bruno), una Brown ale (Runa) y una cerveza de trigo (Dalmoru).

Barricas Agullons
Fuente: masia-agullons.com

AGULLONS SETEMBRE MADUIXOT

Es una cerveza de fermentación mixta, a partir de su Pura Pale, se le añade mosto de lambic (en este caso de Cantillon) en una barrica de roble anteriormente utilizada para la elaboración de vino, donde se produce una nueva fermentación y es envejecida.

En esta ocasión estamos ante su versión “Maduixot” (fresones), por lo tanto, se le han añadido una generosa cantidad de estos, según la descripción comercial.

Me llama la atención que en la propia web del elaborador recomiendan tomar esta cerveza en porrón, consiguiendo así una buena oxigenación de la cerveza… yo la próxima vez así lo haré.

Descripción:

Al derramarla en la copa, para este tipo de cervezas siempre utilizo una copa de vino, genera aproximadamente un dedo de espuma blanca, hay que decir que no muy duradera. La cerveza es de color ámbar, tirando a anaranjado y algo brumosa.

Cuando la acercas a la nariz, enseguida se distingue el perfil característico de una lambic, agrío, cítricos y al final un carácter afrutado donde se identifican claramente los fresones.

En el sabor destacan notas cítricas, afrutadas, y al fondo un regusto a sótano que me recuerda a las clásicas lambics belgas, pero es algo distinto, más suave. El equilibrio es muy bueno y es muy fácil de beber. De Cuerpo medio, sensación suave y sabrosa en boca y un regusto seco, ligeramente amargo y agrio, que tiene una buena permanencia.


CONCLUSIONES

Setember es ante todo una cerveza muy amigable. No requiere de un paladar acostumbrado a las lambic ni ser un avezado degustador de cerveza para disfrutarla. Es una cerveza accesible pero que tiene todos los encantos y complejidad que da la fermentación mixta.

Me sorprende no encontrar en el sabor más presencia de los fresones que anunciaba la etiqueta y más cuando me consta, por varios compañeros que la han probado y afirmaban que estos estaban muy presentes, pero en esta botella no ha sido así. No creo que un año de guarda haya podido producir un cambio tan drástico.

En cualquier caso, a mí personalmente, sea la versión normal como esta Maduixot me sigue pareciendo una cerveza excepcional y de lo mejorcito que se hace en este país.


Valoración de El Baúl de las Cervezas: 8,5/10



Ficha Técnica:
Fabricante:
 Ales Agullons.
Elaborada en:
 Joan de Mediona (Cataluña)
Estilo:
 Sour Ale (Fermentación Mixta).
Color:
 Ámbar.
Alcohol:
 5,5% Alc.
IBUs:
 N/A
Temperatura:
 10º C.
Servir en:
 Copa de vino / ¿Porrón?.




domingo, 28 de mayo de 2017

DE REGRESO

Muchos de vosotros os fuisteis dando cuenta, de la noche a la mañana las publicaciones en este blog y toda la actividad en las redes sociales relacionada con este cesaron de repente, sin previo aviso. No fue algo premeditado, es más, me encontré con una realidad que ya creía extinta.

Afortunadamente, en pleno siglo XXI, todavía existen lugares donde la palabra internet aún no ha sido escrita, donde el tiempo transcurre a un ritmo distinto y donde la palabra artesano cobra una dimensión que ya creíamos olvidada… ahí he estado todo este tiempo.

Quiero agradecer las decenas de emails y mensajes recibidos durante estas últimas semanas interesándose por mí y la continuidad de este blog. Las pocas ocasiones que he podido abrir una ventana a la gran red me ha sido imposible contestaros.

Solo decir que me entusiasma y me anima a seguir contando mis historias y escarceos personales con esa bebida llamada cerveza. Sería un acto de ingratitud al ver que muchas personas han mostrado interés, que han leído algunos post con cierta profundidad y que con asiduidad me hacen consultas que desgraciadamente no siempre puedo contestar.

El Baúl de las Cervezas retomará su actividad allá donde la dejó hace algo más de un mes, de hecho, quedaron en la recamara un buen puñado de post que iré publicando a lo largo de las próximas semanas.

Gracias!!!

Miguel


martes, 11 de abril de 2017

MIS CERVEZAS DE MARZO DE 2017

Antes de las vacaciones de Semana Santa hacemos el clásico repaso a las mejores cervezas que hemos probado durante el mes de marzo. En esta ocasión hablo y opino sobre cinco auténticas maravillas hechas cerveza, de esas de alta graduación alcohólica y que calientan el gaznate en las frías tardes de invierno:


URBOCK 23º

Vivir a la sombra de la Samichlaus nunca es fácil y a pesar de ser la Doppelbock propia de Schloss Eggenberg y clásico austriaco en el estilo, perdió gran parte de su notoriedad cuando a principios de este siglo la cervecera austriaca decidió resucitar la cerveza de Hürlimann, que obviamente ocupa el mismo espacio en estilo y características.

En esta ocasión me he decidido a probar esta Urbock 23º hacía bastante que no lo hacía. Antes de hablar de cómo es la cerveza, aclarar que el 23º de su nombre hace referencia a su densidad original y no a su graduación alcohólica.

Como ya he comentado, es una doppelbock de 9,6%ABV. Color dorado y un dedo de espuma blanca que se reduce a un anillo en pocos minutos. En el aroma notas maltosas, a caramelo y alcohólicas. Recuerda al cognac, no en vano a esta cerveza la llaman “el cognac de las cervezas”. El sabor sigue el mismo camino dulce y alcohólico a partes iguales, pero a pesar de todo se bebe muy bien. Cerveza con bastante cuerpo y con un retrogusto ligeramente amargo. Muy disfrutable.

Valoración de El Baúl de las Cervezas: 8/10


DE DOCHTER VAN DE KORENAAR L’ENSEMBLE

Algún día tengo que dedicar un post a De Dochter Van De Korenaar, cervecería fundada en 2007 por una pareja holandesa, aunque en territorio belga. Con unas propuestas audaces y atrevidas que le han llevado a ganar algunos reconocimientos.

L’Ensemble es una barley wine de 13% de contenido alcohólico y 45 IBU. Es resultado de la mezcla de dos cervezas, una rubia y otra oscura, elaboradas por separado y mezcladas en un fermentador, donde fermentan con levadura de cerveza y vino. En esta cerveza también se ha utilizado la técnica dry-hopping antes de ser embotellada… vamos a ver si todo ello se aprecia en su degustación.

Color marrón con destellos rojizos, fina capa de espuma beige pero más duradera de lo esperable. Aromas maltosos, a caramelo, azúcar moreno y algo afrutado. Sabor dulce, caramelo, ligeramente afrutado y algo de amargor equilibrando. El final es largo y deja una ligera sensación amarga. El alcohol está peligrosamente oculto, esto hace que sea demasiado fácil de beber. Está bien, pero me esperaba una cerveza más compleja.

Valoración de El Baúl de las Cervezas: 8,25/10


LA DEBAUCHE DEMI MONDAINE

No me canso de decirlo, pero los franceses de La Débauche no dejan de sorprenderme con sus cervezas, sigo probándolas y todas me entusiasman, a este paso se convertirán en mi elaborador de cerveza francés favorito… si no lo son todavía.

Esta Demi Mondaine es una Imperial Stout con un 11% de contenido alcohólico, elaborada con café y cacao. Es de color oscuro, casi negro y una capa de medio dedo de espuma marrón bastante duradera. Al acercarla a la nariz detectamos el café por encima del chocolate. En el sabor podemos detectar notas maltosas con chocolate, al que siguen las notas al café y cierto amargor. En realidad, no es muy compleja, pero es de estas cervezas que según va adquiriendo temperatura va descubriendo nuevas capas de matices e intensidades, al final el alcohol se va abriendo paso delicadamente, para su graduación alcohólica no está mal. Es equilibrada, tiene buen cuerpo y es suave en boca. Final no muy largo, algo alcohólico y seco.

Es de estas cervezas que a pesar de valorarlas muy favorablemente me quedo con la impresión de que merecía mejor valoración… esperaré a probarla nuevamente para confirmar mis inquietudes.

Valoración de El Baúl de las Cervezas: 8,25/10


TRIPORTEUR FULL MOON 12

Y seguimos con otro de esos elaboradores que cada vez me gusta más. Ya he hablado en diversas ocasiones de BOM Brewery en este blog (la última el pasado mes de Febrero). No debe extrañarme la calidad de sus cervezas viniendo de alguien como Bert Van Hecke, que ha trabajado en Orval y Rodenbach.

Centrándonos en esta Full Moon 12, digamos que es una cerveza oscura y robusta al estilo de abadía, lo que por ahí llaman Quadrupels y que yo no estoy muy de acuerdo con esa acepción… en cualquier caso cumple con la imagen que tenemos en mente de este estilo. 

Marrón oscuro con destellos anaranjados, dedo y medio de espuma beige, no muy persistente. En el aroma maltas tostadas, caramelo, azúcar candi, pasas… El sabor repite los matices, con alguna sutil nota a roble (desconozco si ha sido envejecida en barricas de roble, pero lo parece) y las típicas notas a levadura belga. No es tan corpulenta como otras cervezas del estilo, pero no adolece de falta de cuerpo. El final es dulce y deja una sensación de calor en la garganta.

Una cerveza muy bien ejecutada, con todos los matices bien integrados y guardando la esencia de este tipo de cervezas, como se trata de uno de mis estilos favoritos no puedo menos que valorarla muy positivamente, la he disfrutado plenamente.

Valoración de El Baúl de las Cervezas: 8,5/10


LOST ABBEY – TRACK #8

Lost Abbey es una de esas marcas fetiches, capaz de sorprenderme con cada una de sus cervezas, quizás porque no es tan habitual que pueda beberlas y poseen gran parte de las virtudes que me gustan en las cervezas de las grandes ocasiones. Esta vez tocaba probar por primera vez una de esas cervezas tan bien valorada en las webs de rating que estaba seguro que me iba a decepcionar.

Como se puede leer en la etiqueta, esta Track #8 es un verdadero monstruo especiado de 13,7% de contenido alcohólico. Para elaborarla Lost Abbey parte de su afamada Judgment day y la envejecen en barriles de bourbon recién vaciados. Añadiéndole canela y chiles secos. Como el Box set al que pertenece esta cerveza está basado en el rock, esta recibe, con buen criterio el título de “Number of the beast”.

La cerveza es de marrón oscuro y tiene una fina capa de espuma beige. El aroma es maltoso, caramelo, un poco de canela, especies (clavo) y alcohol, a bourbon, rodeándolo todo. El sabor es dulce, vainilla, clavo y bourbon. En boca es pesada y alcohólica. En general el bourbon está demasiado presente para mi gusto, Lost abbey suelen ser unos maestros en esto, pero aquí no me parece un trabajo tan fino… aunque seguro que es la cerveza que pretendían hacer y así lo constata su sobrenombre.


Valoración de El Baúl de las Cervezas: 8,5/10